LOS REYES MAGOS TAMBIÉN ESCRIBEN

En escritor por encargo lo sabemos muy bien, es el terror de estas fechas: la pérdida de la inocencia. Los niños de hoy en día cada vez son menos crédulos y, a partir de una edad muy temprana, la idea de que los reyes magos son ficticios corre como la pólvora entre las escuelas.

Mantener las tradiciones y la esperanza a través de la escritura de la carta a los reyes magos es fundamental, pero, si vemos que algunas convicciones flaquean, no os preocupéis, los reyes magos también usan escritores fantasma.

Y es que, con la cantidad de trabajo que tienen sus majestades, lo normal es contratar escritor para llevar a cabo la redacción de las numerosas respuestas que deben dar a todos esos niños que les escriben, algunos con la esperanza de recibir réplica, otros con la convicción de que tal cosa no existe. Es el momento de lucirse y demostrar que sí, que los reyes también saben escribir.

La carta de respuesta de los reyes Magos debe tener una caligrafía regia, cuidada y adulta con una perfecta y pulida escritura. Comenzará con un saludo inicial dirigido a los niños que reciben la misiva, siempre gusta ver, de puño y letra de Melchor, el nombre escrito sobre un pergamino tan bonito.

Inmediatamente después los reyes agradecerán el detalle dejado durante la noche (agua para los camellos, leche y polvorones etc…) para animar su jornada y harán una pequeña referencia al comportamiento de los niños ese año y cómo ha sido la relación familiar, no hay que olvidar que sus majestades conocen todos los detalles de lo que se vive dentro de casa. Siguiendo con un mensaje aleccionador, de paz, concordia y esperanza de cara al próximo año que aliente a ser mejor y a compartir, Melchor, Gaspar y Baltasar desearán lo mejor para el nuevo año esperando volver a encontrarles con la misma ilusión el siguiente 5 de enero. En la parte inferior, se agregará la fecha y las tres firmas, todas elegantes, grandes y bien diferenciadas.

Un mensaje sorprendente que, por experiencia propia, sabemos en escritor por encargo que siempre gusta y, de alguna forma, mantiene viva esa chispa de inocencia que todo padre quiere conservar en el ánimo de sus pequeños lo máximo posible. Crear ilusión, también es un bello regalo de navidad.